¿Por qué una startup necesita un pacto de socios?

Crear una startup suele empezar con una idea, varios fundadores y muchas ganas de ponerla en marcha. Lo que no suele ocupar tanto tiempo al principio es decidir qué ocurrirá si las cosas cambian: entra un inversor, un fundador deja de trabajar, alguien quiere vender sus participaciones o los socios dejan de ponerse de acuerdo.

Precisamente para anticipar esas situaciones sirve el pacto de socios. Es un acuerdo que permite ordenar las relaciones entre los socios y establecer reglas específicas sobre cuestiones que pueden ser decisivas para el futuro de la empresa.

No sustituye a los estatutos ni puede contradecir las normas imperativas. La Ley de Sociedades de Capital reconoce autonomía para establecer determinados pactos y condiciones siempre que no sean contrarios a la ley ni a los principios configuradores del tipo social. Además, los pactos reservados entre socios no son oponibles a la sociedad, según el artículo 29 de la misma ley.

El momento adecuado para negociar un pacto de socios suele ser antes de que aparezca el conflicto. Cuando ya existe una disputa, negociar las mismas reglas resulta mucho más difícil.

1. Reparto de participaciones y funciones de los fundadores

Una de las primeras cuestiones que debe quedar clara es quién tiene qué porcentaje y qué aporta cada fundador.

Pero no basta con indicar que un socio tiene el 40 %, otro el 35 % y otro el 25 %. Conviene dejar documentado qué aporta cada uno a la startup y qué responsabilidades asume.

Por ejemplo:

  • Quién desarrolla el producto.
  • Quién dirige el área comercial.
  • Quién aporta capital.
  • Quién trabaja a tiempo completo.
  • Qué funciones corresponden a cada fundador.
  • Qué ocurre si un fundador deja de prestar servicios.

Esto es especialmente importante cuando una parte relevante del valor de la startup depende del trabajo de sus propios fundadores.

2. Vesting y salida de un fundador

El vesting es habitual en proyectos de startups para vincular la consolidación de la participación de un fundador a su permanencia en el proyecto durante un determinado periodo.

La cláusula debe explicar con precisión qué ocurre si un fundador abandona voluntariamente la empresa o si la relación termina por determinadas circunstancias.

Aquí conviene diferenciar entre situaciones como:

  • Salida voluntaria.
  • Incumplimiento grave.
  • Despido o cese.
  • Incapacidad.
  • Fallecimiento.
  • Venta de la startup.
  • Salida acordada por todos.

También debe quedar claro qué sucede con las participaciones que todavía no se hayan consolidado y cómo se determina, cuando proceda, el precio de las que sí puedan transmitirse.

3. Entrada de nuevos inversores

Una startup puede necesitar varias rondas de financiación. Por eso, el pacto debería prever cómo se aprobará la entrada de nuevos inversores y qué derechos tendrán.

Conviene revisar, entre otras cuestiones:

  • Quién puede aprobar una ampliación de capital.
  • Qué mayorías son necesarias.
  • Cómo se protege a los socios frente a determinadas operaciones.
  • Qué derechos de información tendrán los inversores.
  • Cómo se gestionará la dilución.
  • Qué ocurre si un socio no participa en una nueva ronda.

No todas estas materias pueden resolverse únicamente mediante un pacto privado. Cuando una regla deba tener efectos societarios frente a la propia sociedad o frente a terceros, habrá que comprobar si debe trasladarse también a los estatutos o instrumentarse mediante los mecanismos societarios correspondientes.

Los estatutos sociales y el pacto de socios deben revisarse conjuntamente.

4. Derecho de adquisición preferente

Si un socio quiere vender sus participaciones, los demás pueden querer tener prioridad para adquirirlas.

Una cláusula de adquisición preferente debería especificar:

  1. Cómo debe comunicar el socio su intención de vender.
  2. Qué información debe proporcionar.
  3. Cuánto tiempo tienen los demás para responder.
  4. Cómo se calcula o determina el precio.
  5. Qué ocurre si solo algunos socios quieren comprar.
  6. Qué sucede si nadie ejerce el derecho.

En una sociedad limitada existen, además, reglas legales sobre la transmisión de participaciones. El artículo 107 de la Ley de Sociedades de Capital establece un régimen específico para la transmisión voluntaria por actos inter vivos y el artículo 106 exige que la transmisión de participaciones conste en documento público.

La normativa vigente puede consultarse en el texto consolidado de la Ley de Sociedades de Capital del BOE.

5. Cláusula de arrastre o drag along

La cláusula de arrastre permite regular situaciones en las que determinados socios reciben una oferta para vender la empresa y quieren que los demás puedan o deban acompañar la operación bajo las condiciones pactadas.

Antes de firmarla hay que revisar especialmente:

  • Qué porcentaje de socios puede activar el mecanismo.
  • Qué tipo de operación lo activa.
  • Si existe un precio mínimo.
  • Si todos venden en las mismas condiciones.
  • Qué garantías asume cada socio.
  • Qué sucede si un socio no coopera.

No es suficiente con que el documento diga simplemente que existe un derecho de arrastre. La redacción concreta puede cambiar de forma importante sus efectos.

6. Derecho de acompañamiento o tag along

El mecanismo contrario suele ser el derecho de acompañamiento.

Su finalidad es proteger al socio que no controla la sociedad cuando otro socio vende su participación a un tercero.

Por ejemplo, si un fundador con una participación mayoritaria recibe una oferta, los socios minoritarios pueden querer tener la posibilidad de vender también sus participaciones al mismo comprador y bajo condiciones equivalentes.

Al negociar esta cláusula hay que concretar:

  • Quién puede ejercerla.
  • En qué operaciones.
  • Qué porcentaje puede vender.
  • Qué plazo existe para comunicar la decisión.
  • Qué ocurre si el comprador no quiere adquirir todas las participaciones.

7. Derecho de veto

El pacto de socios puede establecer materias especialmente relevantes para las que se requiera un consentimiento reforzado o determinadas mayorías.

Entre las cuestiones que suelen negociarse están:

  • Venta de activos esenciales.
  • Endeudamiento por encima de determinados límites.
  • Entrada de nuevos inversores.
  • Modificación de determinadas actividades.
  • Operaciones con socios o personas vinculadas.
  • Cambios relevantes en la estructura de la sociedad.

El punto crítico es definir exactamente qué decisiones quedan sometidas a ese mecanismo.

Un veto demasiado amplio puede dificultar la gestión diaria. Uno demasiado limitado puede dejar sin protección al socio que lo necesita.

8. Cláusula de bloqueo o deadlock

En una startup con varios fundadores puede producirse un bloqueo: dos grupos de socios tienen posiciones incompatibles y ninguno puede imponer su decisión.

El pacto debería prever qué sucede en ese caso.

Algunas posibilidades son:

  1. Negociación directa entre los socios.
  2. Mediación.
  3. Intervención de un tercero independiente.
  4. Mecanismos de oferta entre socios.
  5. Opciones de compra o venta.
  6. Procedimientos específicos para determinadas decisiones.

Lo importante es que la cláusula no se limite a decir que los socios “se comprometen a negociar”. Debe establecer un procedimiento suficientemente claro para avanzar si la negociación fracasa.

9. Cómo se valoran las participaciones

Esta es una de las cláusulas que más conviene revisar antes de firmar.

Una futura salida puede depender de cómo se valore la empresa. Si el pacto no establece un procedimiento claro, puede surgir una discusión precisamente cuando más difícil resulta ponerse de acuerdo.

La cláusula puede prever, según el caso, un método de valoración, un experto independiente o una fórmula previamente acordada.

También conviene especificar:

  • Fecha de valoración.
  • Información financiera que se utilizará.
  • Quién designa al experto.
  • Cómo se paga la valoración.
  • Qué ocurre si las partes no aceptan el resultado.
  • Si existen ajustes por deuda, caja u otras circunstancias.

10. Propiedad intelectual y trabajo de los fundadores

En una startup tecnológica, una parte esencial del valor puede estar en el software, la marca, los diseños, bases de datos, documentación o contenidos creados por los fundadores.

El pacto no debería dejar estas cuestiones en un segundo plano.

Conviene comprobar qué contratos regulan la propiedad intelectual y cómo se atribuyen a la sociedad los derechos necesarios para explotar los activos creados para el proyecto.

También hay que revisar posibles obligaciones de confidencialidad, no competencia y tratamiento de información sensible.

11. Qué ocurre cuando un socio deja de trabajar

Ser socio y trabajar para la empresa son relaciones diferentes. Una startup debería evitar que ambas queden mezcladas de forma confusa.

El pacto puede establecer qué consecuencias tiene que un fundador deje de prestar servicios, pero hay que analizar por separado la relación societaria y, cuando exista, la relación laboral o mercantil.

Es recomendable que el documento responda a preguntas como:

  • ¿Puede conservar sus participaciones?
  • ¿Puede venderlas?
  • ¿Existe vesting?
  • ¿Tiene derecho a dividendos?
  • ¿Puede competir con la startup?
  • ¿Qué ocurre con la información confidencial?
  • ¿Qué pasa con la propiedad intelectual que haya creado?

12. Qué pasa si hay un conflicto entre socios

Un buen pacto no solo regula el funcionamiento normal de la empresa. También debería prever qué ocurre cuando los socios discrepan.

Conviene establecer mecanismos para resolver conflictos y, cuando proceda, determinar si las partes acudirán a negociación, mediación, arbitraje o tribunales.

Si estás revisando un pacto ya preparado por otro socio o por un inversor, también puede ser útil compararlo con un contrato entre socios para detectar materias que han quedado fuera.

Checklist antes de firmar un pacto de socios

Cláusula Qué debes comprobar
Participaciones Quién tiene qué porcentaje y qué derechos tiene
Funciones Qué aporta y qué obligaciones asume cada fundador
Vesting Qué ocurre si un fundador abandona
Inversión Cómo entran nuevos inversores
Dilución Qué ocurre en futuras ampliaciones
Tag along Protección del socio que no controla
Drag along Condiciones para una venta conjunta
Veto Decisiones que requieren consentimiento reforzado
Bloqueo Cómo se resuelve un deadlock
Salida Cómo puede abandonar un socio
Valoración Cómo se calcula el precio de las participaciones
Confidencialidad Qué información debe protegerse
Propiedad intelectual Quién puede explotar los activos creados
Conflictos Qué procedimiento se seguirá si existe una disputa

Pacto de socios: mejor negociar antes que corregir después

Un pacto de socios no debería tratarse como un documento estándar que todos los fundadores firman sin discutir.

En una startup, pequeñas diferencias en una cláusula pueden tener consecuencias importantes cuando llega una ronda de inversión, un conflicto entre fundadores o una oferta de compra.

Antes de firmar, revisa especialmente salida de socios, valoración, derechos de adquisición, arrastre, acompañamiento, veto, bloqueo, inversión y propiedad intelectual.

Si una cláusula te parece difícil de entender, no la firmes simplemente porque “es lo habitual”. En un pacto de socios, lo importante no es que la cláusula sea habitual, sino saber exactamente qué ocurre si algún día tienes que aplicarla.

La prevención resulta especialmente útil cuando el pacto procede de un inversor, contiene fórmulas de valoración complejas o modifica reglas que también aparecen en los estatutos. Una revisión profesional permite detectar contradicciones, obligaciones desproporcionadas y escenarios que el documento no ha previsto.

Antes de comprometerte, puedes solicitar una revisión de pacto de socios para analizar qué estás aceptando y qué consecuencias puede tener cada cláusula.